sábado, 30 de octubre de 2010

miguel hernández: cien años de su nacimiento

son cien años del nacimiento del poeta de la "Generación del 36", que nació y creció como pastor de cabras en Orihuela y murió en Alicante en 1942. Durante la Guerra Civil española se alistó en el bando Republicano. En 1939 el franquismo destruye la edición de su libro "Viento de pueblo" y luego de ocultarse fue apresado al tratar de pasar desde Huelva a Portugal y lo llevaron preso a Sevilla, de ahi pasó a Madrid donde Pablo Neruda logra su liberación al interceder ante un Cardenal, pero un tiempo después fue nuevamente apresado y en 1940 fue condenado a muerte, pena que, por la intervención de amigos suyos, fue conmutada por treinta años de prisíón. Enfermo murio a los 31 años.

Hoy en muchos periódicos se publicó una reseña suya, muchos recordamos sus versos. Como una forma tierna de recordarlo, aquí queda su palabra musicalizada por Paco Ibáñez, Joan Manuel Serrat y Amancio Prada:









Escrito para su hijo, cuando su mujer le escribió contándole que su hijo sólo comía pan y cebolla:

Nanas de la cebolla
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.
.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
.
Ser de vuelo tan lato,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre.

3 comentarios:

Daniele dijo...

He leido tan solo hoy de los cien anos de Miguel Hernandez.
He conocido Miguel Hernandez hace muchos anos por las canciones de Paco Ibanez (sobretodo Andaluces de Jaen);he comprado sus poemas y siempre me han gustado mucho y conmovido.
Gracias Francisca por su recuerdo

Daniel (desde Italia)

Daniele dijo...

He leido tan solo hoy de los cien anos de Miguel Hernandez.
He conocido Miguel Hernandez hace muchos anos por las canciones de Paco Ibanez (sobretodo Andaluces de Jaen);he comprado sus poemas y siempre me han gustado mucho y conmovido.
Gracias Francisca por su recuerdo

Daniel (desde Italia)

Daniele dijo...

He leido tan solo hoy de los cien anos de Miguel Hernandez.
He conocido Miguel Hernandez hace muchos anos por las canciones de Paco Ibanez (sobretodo Andaluces de Jaen);he comprado sus poemas y siempre me han gustado mucho y conmovido.
Gracias Francisca por su recuerdo

Daniel (desde Italia)