martes, 7 de octubre de 2008

palabras de jorge díaz

El otro día estaba lloviendo. El agua caía
sobre mi. De pronto, me vi reflejado en una
vitrina. El agua había borrado mi boca, mis
ojos, todo. Frente a mi tenía una cabeza hueca
completamente vacía.
Por primera vez me reconocí.

§§§

Hubo un tiempo en el que yo le prestaba
atención al ruido de las hojas y al itinerario
misterioso de las hormigas. Entonces, yo era
un proyecto de vida.
Hoy, sólo le presto atención a las cosas
verdaderamente importantes: soy un proyecto
de muerte.

§§§

Escribir consiste en sentarse y esperar. Tarde o
temprano, las palabras aparecerán
sigilosamente y empezarán a diseñar un tapiz
misterioso e inesperado que yo nunca pretendí
dibujar. No quiero pensar ni entretener ni
divertir a nadie; sólo quiero escuchar las
palabras que vienen del interior de las cosas,
de la memoria del tiempo y que susurran algo
incomprensible. Y para eso, debo quedarme
quieto y esperar. Si yo busco a las palabras, no
acudirán jamás. Son ellas las que me buscan a
mí y me proponen algo imposible: expresar
lo inexpresable.

§§§

Todas las certezas son represoras. Se mata, se
tortura, se margina, en nombre de la certeza.
Sin embargo, sólo la duda es humana y aún
esta afirmación la pongo en duda.

§§§

El aire de una sala de teatro es irrespirable
hasta que no se llena de palabras.

§§§

No hay nada nuevo bajo el sol; por eso es mejor
descubrir lo que hay sobre el sol. Eso es
precisamente lo que hacen los poetas.

§§§

Cuando alguien te amordaza
con un beso
y te ata de pies y manos
con un abrazo
es cuando eres realmente libre.

§§§

Cada momento es un pájaro vivo, un pulso,
un latido. Hoy me tocó el adiós, ¡hay que vivirlo!
Mañana, quien sabe, nos volveremos a ver,
nos llamaremos, recuperaremos el abrazo. A
lo mejor, ni siquiera nos estamos separando y
todo esto no es más que el espejismo de un
reencuentro.
Cada ausencia es la esperanza de un nuevo
nacimiento.

Tomado de per Versiones Orales

§§§

"Anoche soñé con un tenedor...Bueno, eso no tiene nada de misterioso...debe ser símbolo sexual inconciente...pero, lo raro, era que el tenedor decía que era cuchara. El pobre tenía complejo de cuchara... de cuchara de postre.

Si...en el sueño había un postre... y el postre era yo. Se movía así (se mueve vibrando). Era jalea de damasco. Yo no sé por qué soy tan complicada. El psiquiatra tampoco. Me dijo que hablara en voz alta por las mañanas, que eso era bueno para la salud mental (...)

Vivo con un hombre.
Por lo menos todos llaman así a este ser de pies grandes que hace gárgaras en los momentos más inesperados y se rasca siempre la axila izquierda.

A veces pienso que sería mejor vivir con el tenedor. Sin complejos naturalmente. Yo soy su mujer. Eso quiere decir que debo ser femenina. Eso no es fácil. Hay que sentirse débil y poner brillantes los ojos para que el ser de los pies grandes la proteja a una.
También debo ser atractiva. No debo permitir que me crezca bigote ni se me caigan los dientes. Tengo que recordar que los ravioles ensanchan las caderas y los espárragos achican el busto.
La verdad es que estoy cansada. Horriblemente cansada de ser la esposa femenina de ese animal masculino que se rasca y lee el diario."

Tomado de "El cepillo de dientes . Obra en un acto"



Foto Emol

Jorge Díaz (1930-2007)