viernes, 24 de octubre de 2008

de hablar en dificil a un email de la nada

hubo un tiempo en el que hablar en difícil era importante, bueno, en realidad importante no era, pero sí necesario para muchos porque les hacía parecer interesantes ¿o inteligentes? En ese tiempo, el hablar en difícil, algunas veces, iba a acompañado de reuniones de café, asambleas, consignas, pancartas y marchas. También estaban los que hablaban sencillamente y decían cosas inteligentes. A esos daba gusto escucharlos, pero eran los menos en "ese mundo".

Cuando arribé a esos días venía de un nido cálido en el que se hablaba con lenguaje cotidiano y de todo, aceptando las diferencias con naturalidad y el hablar de política, tecnología o arte era algo normal, siempre con la claridad tácita del ángulo desde el que se miraba el mundo, es decir, siempre desde el centro hacia la izquierda, por más que hace no mucho y en términos de mi natural falta de precisión "hemisférico-cerebral" sobre cual lado es cual, recién me percaté que cuando pensaba en izquierda desde mi interior lo asociaba con la mano derecha, exactamente del mismo modo como cuando hay que girar hacia la derecha giro hacia la izquierda (y no importa el esfuerzo).

Como sea, había que hablar en difícil y lo complicado de eso es que yo no sabía cómo hacerlo y me pasaba mucho tiempo intentando descubrir cual era la clave para, aun cuando leía los mismos libros y textos, ser capaz de emitir frases absolutas y profundas que dijeran lo mismo que se podía decir con pocas y simples palabras.


originally uploaded by dibufoto.

Lo mismo con los escritos, aunque al parecer no era lo mismo escribir una monografía sobre, por ejemplo ideología y populismo que hacer un análisis ideológico del discurso político en los gobiernos populistas... O algo así. Finalmente, en ese caso, al igual que ahora, me era mucho más atractivo el dibujar una sucesión de palabras con algún sentido para expresar una idea.

Todavía no descubro el secreto y a cambio observo como ha variado la percepción de las cosas y como las categorías de análisis ya no son categorías de análisis sino puntos de vista y muchos de los que antes eran militantes disciplinados ahora son funcionarios públicos y ocupan cargos importantes o no tanto y los que antes hablaban en difícil ahora hablan en discurso electoral.

Y en todo ese divagar pasa que de pronto buscando nada, en la misma nada virtual, aparece un nombre lejano -y ajeno- que en otro momento pasaría inadvertido, pero que sin embargo se convierte en un recuerdo de esos tiempos, cuando yo tenía 20 años, porque era educado y amable, pero además hablaba en sencillo y las cosas que decía eran inteligentes; y entonces anoto con lápiz en un papel su email, le escribo y le saludo y me responde con lenguaje igualmente sencillo y claro con datos precisos sobre el mismo lugar y las mismas fechas que menciono. Y entonces pienso que mientras le escribo desde este sur de primavera no tengo idea en qué lugar del mundo se encuentra.

Y entonces para no pensar en cosas difíciles ni en palabras complejas ni seguir recordando a esos discursivos militantes que muchas veces me dieron instrucciones en dificil lenguaje, sin siquiera hacer el intento por enterarse que yo no lo era y contenta por esa corta, amable y precisa respuesta recibida, pongo romanzas de zarzuelas y no pienso más en nada.

1 comentario:

la-nata-contra-el-vidrio dijo...

Se refiere tu escrito Caramelo, a la comunicación; si la humanidad menosprecia este bien, estamos en apuros. Escribes sobre tus dudas, tus perplejidades, sobre esto tan esencial a todos; y en este caso el monólogo no sirve, se parece a un intento avanzado de suicidio (general). Te refieres a lo que está pasando hoy en tu país, en el cual resides, y lo que allí ocurre se parece a lo que aquí sucede. Una conclusión: que no bastan las palabras sino que quien las pronuncie sea sincero (consigo y con los demás). En cuanto a lo difícil que pueda resultar lo que se escribe, reconozco que el lenguaje poético (mi lenguaje), no siempre es fácil; pero tengo una certeza, deseo llegar al corazón, conmover porque yo, cuando escribo, me siento profundamente conmovido.
Te aprecio y te distingo Caramelo.
Un beso para ti de xavier.